El centro del lago de la luna

Una pequeña Republica del desconcierto y la desazón.

viernes, enero 27, 2006

Febril (el siguiente texto no está basado en hechos reales. Los personajes han sido extraidos de la más burda ficción)


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El mago entra en escena. Viste una túnica estrellada y un capirote brillantísimo le cubre la cabeza. Si, la barba es blanca y agotadoramente larga. Le encanta disfrazarse de estereotipo.

A su alrededor millones de gentes de todos los lados conocidos o por conocer acuden al espectáculo hambrientos de milgros, tan caros de ver en los días que corren. Paquistanís, jerusalinos, esquimales, algún que otro moai, liliputienses, birmanos y mianmarenses, venecianos, flamencos de una pata y de dos, venusinos, gallegos del mismo Vigo y dos coreanos siameses que, a pesar de estar unidos por el vientre y por caprichos del destino caprichoso, a uno le dicen del norte y a otro le hablan del sur.

El mago se contorsiona y cuando pronuncia conjuros impronunciables, los prodigios se hacen realidad. Todos le admiran entre prolongados ohs y ahs.

Sale de voluntario un funcionario que por toda virtud, adora a las palomas. El mago le invita a que se introduzca en una caja con aspecto de ataúd de cabaret. El mago la parte en tres pedazos con un inmenso serrucho y cuando le hace cosquillas en los mutilados pies, el funcionario ríe y rie el público. Luego el mago regresa las cajas a su sitio y el funcionario sale de una pieza entre el aplauso de los asistentes.

Una niña que está empezando a dejar de serlo y ya se le intuyen las ganas de mandar a tomar por culo los cuentos de hadas, se asombra a su pesar cada vez que el mago le limpia las orejas de monedas de plata y da de comer con ellas a un cerdito con forma de hucha. Cuando al puerco se sacia, el mago le da un martillo con el que la niña, inesperadamente servicial, le rompe el alma al pobre bicho sin remordimientos y es que al parecer se había creído el muy iluso, que por el mero hecho de nacer inanimado podría llegar a librarse de San Martín.

De las ruinas del barro no es tesoro lo que amanece sino una paloma que, aturdida por la repentina explosión de la placenta que la guardaba, huye sin rumbo, da tres vueltas, busca el cielo y encuentra lona y solo cuando se le esfuma el sentido de la vida y se dispone a dejarse caer sin red desde lo alto del trapecio, vislumbra esperanzas en el hombro del funcionario y alli se va y allí se posa para que le acaricien el buche, le susurren palabras de amor y le ofrezcan unas semillas de calabaza de las que el guarda en los bolsillos, por si las palomas.

Aplaude a rabiar el público.

El mago debería mostrarse orgulloso. Mala cosa es que sólo le de por el cansancio. Está agotado de guardarse la verdad entre las mangas y de sólo repartir mentiras. La verdad abrasa a quién la tiene y nunca la quiso. Basta ya pues, es hora de que la función de comienzo por vez primera.

Dilatada es ya la presencia de este, su humilde aprendiz de brujo, entre bambalinas, haciendo de la verdad un disfraz y del disfraz una mentira. Los huesos se cansan, los pulmones se agotan y tiempo es ya de dar por finalizada la pantomima. No hay de que preocuparse. Un final no es más que otro principio que tarde o temprano acabará terminando para volver a dar comienzo. Siempre ha sido así y el hecho de que ahora me suceda a mí no cambia las cosas, no cambia –suspira-. Adiós".

Gesticula. Suda. Gime El público se remueve en sus asientos, se agarra a las butacas y se olvida de respirar. Intuyen que algo increíble les aguarda, algo que podrán contar cuando vuelvan de donde vinieron. El mago se acurruca en su capa, el suelo tiembla, se desgarran los cielos. Un estallido de luz inunda la función. La túnica se derrumba sobre el escenario como un papel de caramelo arrugado. Nadie se acuerda de que una vez un anciano se despidió de ellos y sin embargo todos y cada uno quedan sobrecogidos por la intuición del asombro. Cuando parpadean se sienten agradecidos aunque no saben muy bien por qué. Es el funcionario el primero que reacciona. Un rumor, un sonido, una marea, una ovación que nadie reclama. Todos regresan sonrientes a sus casas, incluida la paloma que ha hecho de un hombro, un hogar. El palomar la recibe con las alas abiertas. Vive feliz el resto de sus días, entre migas de pan y pichones que zurean boleros las noches en que la luna les da tregua.

El mago ya no existe…

...aún tiembla por el esfuerzo. En mitad de ningún sitio se encuentra. Todo ha salido bien aunque podría haber salido mal sin que hubiera sido mucha la diferencia. Sabe que echará de menos el murmullo incomprensible, los días nublados y el olor a café, pero ya no queda tiempo para egos ni hay necesidad de fingir.

Había hecho desaparecer al mundo entero, sin que el mundo se diese cuenta, y ahora se sentía solo, pero no menos que antes


Un mundo sin horizonte ni paso inmediato

12 comentarios:

Blogger Blanche ha dicho...

:O me dejas anonadada: pasame el telefono de ese mago que quiero que haga esaparecer al mondo unos segundos, solo para mí.

12:38 p. m.  
Anonymous María ha dicho...

Increible texto. ¿No se fué él, hizo desaparecer el mundo? Pues ellos estaban contentos y él siguió solo. No sé, quizá por un rato, pero no para siempre y más si no desaparece ese sentimiento de soledad ¿no podría hacer desaparecer la soledad, en vez de desaparecer él o el mundo? Besos

5:34 p. m.  
Blogger Ashavari ha dicho...

:) Me hechizan tus textos, maguito

10:26 p. m.  
Blogger Larha ha dicho...

Rendida y sin palabras. Texto que acompaña música... podría sacar más de diez frases con mágia. Pero me he quedado sin palabras. Precioso.


Besos Zifnab

10:29 a. m.  
Blogger Bohemia ha dicho...

Ahora comprendo porque al asomarme esta noche a la ventana sólo encontré un enorme vacío...

;o)

2:49 a. m.  
Blogger cieloazzul ha dicho...

y desapareció....
dejándome entre zumbidos de abejas enamoradas con ésta sensación que me inunda...
Genial como siempre SEÑOR..
Mi admiración.
muchos besos.

3:26 a. m.  
Blogger Bito ha dicho...

Genial Zifnab... mucho, me ha gustado mucho, especialmente las dos últimas frases.

10:01 a. m.  
Blogger Sopor eterno ha dicho...

Me has dejado sumergida en un trance magico y silencioso,me encanta esta sensacion...

1:18 p. m.  
Blogger Lince ha dicho...

mmm
magiaaaa
mmm
plumas de paloma mezcladas con trozos de cerámica, ojos de niños asombrados, emociones sin poder contener, ilusión; asomarse por un momento a donde nadie sabe llegar
excepto tú
excepto los magos
esos catalizadores de sensaciones, esos que cuando mueven las manos parecen casi dioses, hacen que dudemos de nuestros propios ojos

y si todo esto es bello, es emocionante, te transporta a mundos de ilusión que siempre es bueno visitar...

más mérito tiene ser un mago de las palabras y retorcerlas y colocarlas y construir historias
con las que todos
quedamos con la boca abierta
borrachos de fantasía e ilusión
y piendo siempre
más.

abrazos

1:59 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

jolines... me ha gustado mucho... pero me has dejado tocada con lo último... un besito. Lou

3:25 p. m.  
Blogger Desencanto ha dicho...

Si me quedo embelesada en tus letras no me arranques de ellas. Algunos necesitamos seguir creyendo en la magia y los magos.

3:32 p. m.  
Anonymous To ha dicho...

El relato es excelente, enhorabuena.

3:35 p. m.  

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