El centro del lago de la luna

Una pequeña Republica del desconcierto y la desazón.

miércoles, agosto 24, 2005

El sitio de mi recreo (con la voz resabida de Antonio Vega)

Es curioso.

Por donde quiera que vas por donde quiera que te mueves, nos rodea un aluvión de instrucciones que te dictan todos los pasos que has de seguir, incluso en las tareas más sencillas, para no dar ni un sólo paso en falso. Hay enciclopedias que se enorgullecen de críar a los niños por si mismas, hay manuales que te detallan hasta la extenuación como cojones funciona el Photoshop. Hay diccionarios que explican idiomas que ya nadie usa. Hay guías que te llevan a paises en donde se mueren de hambre y están encantados de recibirte. Hay vadenecums, ha libros, biliotecas interminables (como las historias) que permitirían a un neardenthal volverse sapiens con tan solo descifrar unos dibujitos asombosamente sencillos. Pero la curioso es que lo más importante nadie lo enseña. ¿Donde está la guía de la vida, donde coño se aprende a vivir cuando huyes de los libros de autoayuda, si detestas a los cuentistas de Hamelin que se camelan a los niños con filosofías de todo a cien. Si nunca creiste en los libros sagrados que escribieron los hombres, ni en los hombres que escucharon a Dios y racanearon el mensaje?

Te cogen, te echan al mundo, la luz te deslumbra y comienzas a escuchar ruidos que no sabes de donde coño salen y que te provocan una serie de miedos que te ponen los pelos de punta y que no superarás, y eso si tienes suerte, hasta que te salgan pelos en partes donde antes no tenías y hasta que por fin logras comprender que Woody Allen es gracioso. Otros no lo superan nunca, nunca superan el hecho de que todo es imprevisible, que todo es extraño y diferente y frio o caluroso, pero dificilmente templado. ¿Como coño se vive?. ¿Tan complicado resulta?. ¿Acaso era ese el taro y yo no me he enterado?. Pues no, no era el trato. No basta con tener fe en ti mismo. No basta con estar aquí y allá y estar más tarde donde ya habías estado antes. No basta con deleitarte con unos ojos o unas páginas o el sonido de un cinematógrafo, ni con comprender que la magia nos envuelve y que ni siquiera hay que esmerarse demasiado para dejarse llevar, vestirte con una túnica y sonreir fieramente. Eso no basta. Son demasiados esos fuegos de artificio que no acaban de alumbrar al cielo plomizo que los galos ya sabían que un día acabaría por caernos sobre nuestras cabezas.

No basta con esforzarse y eso es lo que más me puede joder en esta puta vida.

Solo es un desahogo. Es una de las razones por las que escribo. No pretendo compadecerme ni que me compadezcan, soy muy afortunado, salvo en unas pocas noches como esta, en las que no corre la brisa.

Sed felices.

9 comentarios:

Anonymous Luces-D-Bohemia ha dicho...

Decía José Martí que "para vivir, no hay más que un medio: sobreponerse a la vida".

Desahogarse en noches en las que no corre la brisa, es una de las maneras de sobreponerse a la vida.

Un beso.

3:49 a. m.  
Anonymous vonsalome ha dicho...

Sí, la vida es una cosa muy rara. Pero a la postre, es lo único que verdaderamente tenemos y no es para siempre, así que a disfrutarla y cuando no corra la brisa, a comprarse un abanico pa mover el aire.

O si alguien te sopla, mejor ;)

Saludos, Zifnab

12:16 p. m.  
Anonymous María ha dicho...

A veces pienso que necesito, con urgencia, ese manual de la vida porque, a veces, me siento superada e incapaz de seguir "sin instrucciones". Pero no lo hay.

Es un honor para mí que te guste lo que escribo. Gracias.

6:01 p. m.  
Blogger Isthar ha dicho...

Llevo toda mi vida en pleitos con la vida reclamándole precisamente ese libro de reclamaciones que pensé que los demás sí tenían y que era sólo el mío el que se había extraviado... Ahora no sé si sentirme peor o mejor.

La vida definitivamente siempre me ha resultado agotadoramente complicada, y hasta el momento, aún no he conseguido encontrar esa fórmula mágica a través de la cual conseguir hacerla sencilla...

Pero sigo adelante :)

10:21 p. m.  
Blogger Lula Towanda ha dicho...

En noches en que no corre brisa, se pone el aire acondicionado. Todo menos ponerse a pensar en la vida que se acaba pensando en el inevitable descanso. No hay descripción más minimalista de la vida que la de Jorge Manrique: "Partimos cuando nacemos, andamos mientras vivimos, llegamos al punto que fenecemos, así que cuando morimos, descansamos". Así de sencilla es la vida.

12:04 a. m.  
Blogger Bito ha dicho...

Caballero, es usted uno de esos que por segundos sale de su humanidad y mira al mundo con ojos de extranjero, sintiendo lo rídiculo y lo absurdo de todo, el poco sentido, la indiferencia e incluso a veces la resignación.
Cuando uno llega ahí, a veces, lo mejor de todo es encogerse de hombros y cerrar los ojos. Porque es posible, que a partir de entonces, no pueda verlo de otra forma y aunque es agobiante, es siempre más divertida y menos dolorosa. Creo.

6:04 p. m.  
Blogger poemasperdidos ha dicho...

Lo bueno es que es pasajero.
Ya te soplarán huracanes maravillosos, oh gran mago del lago! y mientras tanto, te mando un par de abanizacos, que yo tambien he andado falta de vientos alisios.

besos,
Gab

6:30 p. m.  
Anonymous MaM-oNa ha dicho...

Hasta los magos tienes sus dudas existenciales... qué humanidad la de este mago.
Salud.

1:10 a. m.  
Blogger Misscronic ha dicho...

Si existiera una guia de la vida dejariamos de ser borregos "sapiens" y nuestros pastores dejarian de disfrutar de sus yates y mansiones en Ibiza.

11:36 a. m.  

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